Redacción y Contenidos
Uno de los mayores retos al modernizar la administración pública en España no es la tecnología en sí, sino la inmensa fragmentación administrativa. Nuestro país cuenta con miles de administraciones, y cada una de ellas tiene la potestad de redactar sus propias ordenanzas, tasas y reglamentos. Ante este escenario, ¿cómo construimos una plataforma única que sirva para todos sin crear un monolito inmanejable?
Históricamente, las empresas de software GovTech han intentado resolver esto haciendo «copia y pega» del código para cada ayuntamiento (arquitectura multi-tenant rudimentaria). Esto genera miles de versiones distintas del mismo programa, lo que hace imposible aplicar actualizaciones de seguridad o mejoras de IA a todos a la vez. En BrisaGov sabíamos que la solución no era copiar, sino heredar.
La primera capa de nuestra arquitectura es el Core (Estatal). Aquí reside el «corazón» de BrisaGov y la lógica común a todos los ciudadanos españoles, fundamentada en la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común. Elementos como la integración con Cl@ve, las reglas generales de notificaciones electrónicas y el padrón base viven aquí. Es un cimiento inamovible que garantiza la máxima seguridad legal.
Sin embargo, las Comunidades Autónomas tienen competencias propias. Aquí entra en juego la Capa Regional. Esta capa hereda toda la robustez del Core Estatal, pero le añade o modifica pequeñas «ramas» de lógica. Por ejemplo, las bonificaciones por familia numerosa o las normativas autonómicas. El motor semántico de IA de BrisaGov sabe automáticamente en qué región está buscando el ciudadano y aplica los filtros de esta capa sin duplicar código.
Finalmente, llegamos a la Capa Local. Cada ayuntamiento es un nodo que se conecta a la red principal. En esta capa se definen cosas como: «En mi localidad, la tasa por licencia de obras es del 4%» o «Para abrir un bar en la plaza mayor hace falta un informe acústico especial». Al estar estructurado en capas, si el Estado cambia una ley nacional, se actualiza el Core y al instante todos los organismos heredan la corrección legal. Es escalabilidad pura.
«La Arquitectura de 3 Capas nos permite actualizar la ley una sola vez y que impacte en tiempo real a todos los ciudadanos, respetando siempre la soberanía de cada Administración.»
Con este diseño determinista, BrisaGov logra unificar un país sin borrar su diversidad local. El resultado final es un software que es seguro, siempre está actualizado legalmente, y se siente hecho a medida para cada ciudadano, viva donde viva.